Pampeana y chacarera
No logro concebir la idea de analizar la Pampeana N.º 1 de Alberto Ginastera sin hablar previamente un poco de la pampa. Pampa es una palabra quichua que significa espacio sin límite, es una región específica del sur de Argentina y además un tipo de geografía que se encuentra también en toda la superficie de Uruguay y el sur de Brasil. Su característica principal es la llanura y la carencia de vegetación densa, lo que da por resultado una amplia visibilidad y la sensación o idea del espacio sin límite.
A la hora de analizar y escuchar la Pampeana N.º 1 es muy importante tener en cuenta esta imagen e información. El inicio de la pieza nos invoca la imagen de la pampa, el violín comienza con una nota larga, que da la sensación de amplitud que se encuentra en este espacio geográfico; la primera idea se desarrolla lentamente, con un fraseo libre y sin mayores interrupciones, que nos recuerda al “triste” Argentino, un tipo de canción folclórica típica. Esta primera idea se desarrolla un poco más en los siguientes compases, de forma tal que la idea se amplía, pero continúa teniendo las mismas características. Durante toda esta parte el violín frasea libremente, mientras que el piano acompaña desde lejos con acordes arpegiados, casi intentando imitar una guitarra.
Más adelante nos encontramos con una especie de cadencia, muy meditativa, donde el violín desarrolla las ideas que se plantearon antes, utilizando técnicas virtuosísticas como dobles cuerdas, armónicos y pizzicatos de mano izquierda. En el compás cuarenta y cinco el piano vuelve a acompañar esta sección como lo venía haciendo antes.
A continuación nos encontramos con un Allegro, escrito en 6/8 para el violín y ¾ para el piano. Este allegro comienza con un ostinato del violín en pizzicato con un ritmo muy característico de la chacarera, una danza típica del cono sur. Desde el inicio del allegro hasta el compás ochenta y dos se desarrolla lo que podríamos definir como la introducción de esta chacarera, ya que es una sección donde la característica principal es el ritmo.
En el compás ochenta y cuatro comienza el desarrollo melódico de esta chacarera en el violín, alternando compases de 6/8 y ¾. En esta sección se ve claramente el paralelismo con la chacarera. En el baile de la chacarera existen ciertos pasos con una duración establecida. El primer paso es el avance y retroceso, en este paso las parejas avanzan y retroceden mientras hacen sonar las palmas o chasquidos. Este paso dura cuatro tiempos, en el caso de la Pampeana N.º 1 el avance y retroceso se repite ocho veces, desde el compás sesenta y ocho hasta el noventa y nueve.
A continuación y siguiendo con el paralelismo con la chacarera, nos encontramos con el paso “vuelta entera” donde los bailarines dan dos o tres pasos al frente, dejando el centro libre y vuelve cada uno a su sitio, sin darse la espalda, esta parte de la chacarera es instrumental y puede durar seis u ocho compases; en el caso de la Pampeana N.º 1 dura ocho compases, desde el compás cien hasta el ciento siete.
En el compás ciento ocho encontramos lo que podría ser un puente, que en la chacarera se conoce como zapateo, para luego repetir la danza desde el avance y retroceso, excepto que ahora quien lleva la idea musical es el piano, mientras que el violín lo acompaña. En el compás doscientos once nos encontramos con una cadencia del violín que nos guía directamente a una especie de coda para terminar. La exigencia en esta parte es alla corda, marcato y marcatissimo, lo que da por resultado un final vigoroso y resoluto.
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